Solo un romano te llevaría a conocer estos 2 sitios en la ciudad eterna

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Cuando comienzas tu aventura en Roma siempre esperas conocer los sitios más emblemáticos de la ciudad. Quizás mires alguna página web de recomendaciones, te descargues alguna guía de visita de Roma, te inscribas en algún “FreeTour” o te han dicho sitios que merecen la pena. Pero será muy difícil que coincidas con estos dos lugares que te presentamos desde Modalia. Los romanos los quieren preservar para ellos, alejarlos de la muchedumbre, para tenerlos como lugar de calma y a su vez símbolo de la ciudad.

Gianicolo

No conocí este lugar hasta que mi compañero de piso, romano de Roma, como se describía él mismo, me llevó una tarde de mayo. Él sabía perfectamente que no lo conocía, muy pocos extranjeros saben de su existencia y ahí radica parte de su belleza. Conocida como la octava colina de Roma, para llegar hasta él puedes tomar dos posibles caminos, el primero partiendo desde el famoso final de la Via della Conciliazione. El segundo, más recomendado, desde el mágico Trastevere. Te espera una subida de más o menos 10 minutos. Se te van a hacer muy cortos aunque te tengas que parar varias veces por el camino. Rodeado de jardines y zonas verdes, durante el trayecto, te encontrarás con bustos de soldados que acompañaron a Garibaldi en la lucha por la unificación italiana. A mitad de camino está la Fuente del Acqua Paola, no será lo mismo que la Fontana de Trevi, pero merece la pena pararse un momento a visitarla. En frente tendremos un palacio, la embajada de España. Este lugar ha sido filmado por multitud de películas italianas, una de las apariciones más famosas es en el inicio de La gran belleza, de Paolo Sorrentino.

Fuente del'Acqua Paola
Fuente del’Acqua Paola

Cuando llegues al final te encontrarás en un mirador con una vista muy diferente a las demás desde el centro de la ciudad. En el medio una estatua en conmemoración a Garibaldi. Es muy recomendable ir al atardecer, después de un paseo por el Trastevere, y terminar con el sol poniéndose sobre la línea de los tejados de los edificios romanos. Si decides ir a otra hora, puedes ir a las 12 del mediodía. En ese momento se dispara un cañón justo debajo del mirador, para marcar la hora. Esta tradición la puso en práctica el Papa Pio IX en 1847, las campanadas de las iglesias le parecían poco coordinadas. Si no te es posible llegar caminando, no te preocupes, también existe un autobús (el 115) que te deja en el monumento a Garibaldi.

Vistas desde el Gianicolo
Vistas desde el Gianicolo

Villa Pamphili

La mayoría de gente descansa en la ciudad en el parque de Villa Borghese. Pero muy pocos conocen los jardines de Villa Pamphili, uno de los pulmones más importantes de Roma. Con un horario amplio y su gran amplitud, hacen que sea muy cómodo visitarlo y pasar un agradable tiempo en él. Dentro del parque encontramos lugares mágicos y de una belleza nada envidiable al resto de la ciudad. Es de obligada visita el Casino del bel Respiro, construido por la familia Pamphili para resguardar su colección de estatuas. Actualmente se encuentra cerrado al público, pero basta con contemplar los alrededores. Se encuentra rodeados por setos cortados de formas variadas, formando caminos sobre la tierra. Debajo de él, se encuentra una de las vías de escape de los papas, que conecta el palacio con el Vaticano.

Casino del Bel Respiro
Casino del Bel Respiro

Otro de los lugares que se debe visitar es el lago del Belvedere. Rodeado de distintos tipos de árboles es el lugar idóneo para sentarse y disfrutar del ambiente. Los cisnes y patos te acompañarán mientras te relajas desde los tres posibles miradores que ofrece el lago. Para los deportistas, correr junto al lago o simplemente caminar y darse un paseo, es una experiencia única que te hará repetir.

Lago del Belvedere
Lago del Belvedere
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